domingo, 16 de septiembre de 2018

Hay Luz


Hay luz después del túnel. Y a tenor de lo vivido en esta segunda jornada, hay bastante luz. No dormirse en los laureles, por supuesto, pero tomarle pulso a este empate es primordial para el devenir de esta temporada. Hay mucho que aprender y mucho que ganar si sacamos rédito de este aprendizaje. Los que llevamos tiempo, sabemos de dónde venimos, apreciemos el guarismo. Los nuevos, a mantener la talla que juntos haremos mucho y bueno. Como dice Manolo: "el que lo quiera coger, que lo coja".
Esta semana nos medimos a otro de los cocos. Un equipo que sabe manejar el juego y los tiempos. Un equipo que nos ha hecho sufrir siempre goleadas, pero también que nos ha permitido jugar. Curiosamente hoy nos ha hecho jugar, pero en nuestro campo, y solo nos ha permitido escarceos muy bien provocados por nosotros, pero limitados.
Llegamos limitados en el banquillo pues esperábamos nuevas incorporaciones que no aparecieron. Confiamos que lo de la pasada semana con 8 suplentes, no fuera un espejismo.
Desde el principio, el Esperanza quiso ser dueño del partido. Nosotros esperamos y convertimos la defensa en un remanso de paciencia. Juan se multiplicaba para contrarrestar el acoso celeste cuando hubo algún desajuste atrás. Pretendía sacar la defensa de la cueva, pero no hubo confianza en la segunda linea esperancera que una y otra vez llegaba en oleadas haciendo temblar nuestra retaguardia.
Lo curioso es que la primera opción de abrir el marcador fue nuestra. Nació en las botas de nuestro panzer Víctor, que convirtió un simple saque de banda en un latigazo al larguero al ver a un díscolo portero contrario adelantado. Nos dio alas y fuimos sacudiendo la arena del siroco en el que nos tenía inmerso el contrario.
Pero poco después llegó una jugada sin peligro aparente que prolongó Rayco con fortuna y tras un efecto raro del balón, cuando estuvo a punto de colarse en la red, apareció un brazo rival y el colegiado no quiso complicarse la vida. Una pena.

El partido siguió y Diego empezó a ofrecer sus credenciales cuando Javi y Dani no consiguieron someter el avance rival. Carlitos nos daba seguridad para intentar salir del fortín en busca del Dorado. Palmero incidió en incordiar como sólo él sabe, como para desestabilizar y frustrar avances en su lateral. Jonay trabajó lo indecible para sacar partido a la labor brutal ejercida por Juan para mantener a raya al rival. Rayco y Jose intentaron en banda provocar que no arrollaran con libertad a nuestra defensa. Y arriba quedaron Chechu y Víctor que cumplieron con ser la primera línea defensiva. En cuanto se crucen un par de miradas más, su entendimiento será meridiano y multiplicará su rendimiento.
El descanso llegó y las voces de entusiasmo se fueron mimetizando con el espaldarazo que supuso ver reforzado el trabajo que arrancó la pasada semana.
Jose dio paso a Iván y Víctor esperó a posible contingencia que nos hiciera echar de menos un cambio.

El clima deportivo de la segunda parte se mantuvo por igual. El trallazo al larguero de la primera parte, tuvo su par en una galopada de Chechu, quien no se lo pensó dos veces y probó fortuna con un zapatazo de casi 20 metros que el guardameta contrario adivinó y se lució, no sin sufrimiento.
Víctor continuó con su pelea constante y corajuda para intentar mantener a raya la defensa rival, contando con un gran apoyo de las bandas de Rayco y Chechu. Iván salió de media punta, pero se multiplicó para ayudar a Juan y Jonay.
Las fuerzas y el calor fueron haciendo mella y Jonay pidió el cambio. Víctor (el increíble señor Presidente🌹🌹🌹), saltó al verde a reforzar la defensa. Primero Carlitos y luego Chechu, intentaron la ayuda a Juan en el centro del campo. Básicamente porque el acoso celeste se mantuvo, pero ahí seguimos nosotros incordiando y llegamos a provocar desconcierto en el contrario y algo de ceguera en el colegiado que no vio continuas cargas que consideraba dentro de lo corriente, a pesar de la rudeza con la que se ejercía. Juan tuvo un uno contra uno que se vio frustrado por esa "ceguera".
Cuando el partido estaba a punto de acabar llegaron los peligros más evidentes del Esperanza. Diego volvió a demostrar que es uno de los mejores porteros del Torneo y frenó con sus intervenciones francas oportunidades, pero especialmente una evidente, en la que contó con la colaboración providencial de Palmero que apagó el fuego y casi los sacamos a hombros de no ser que aún quedaban dos eternos minutos.
Terminó el sufrimiento y llegó el aplauso. Un punto que sabe a gloria. Un punto que hay que disfrutar y un punto del que hay mucho que aprender.
FICHA TÉCNICA

Diego; Carlitos, Javi, Dani, Palmero; Juan, Jonay (60' Víctor); Rayco, Chechu, Jose (30' Iván); Víctor II.


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