A punto estuvimos de dar la sorpresa. Pero a punto de nieve. En cuanto llegó el calor, se desmoronó el merengue.
A duras penas llegamos a ser 11 jugadores. Pero llegamos. A duras penas compusimos el equipo, pero con coraje nos metimos en el campo y nos salió lo de casi siempre. Con menos efectivos, parece que somos conscientes del sobre esfuerzo que debemos hacer y se activa en nuestro cerebro el tónico suficiente para dar todo lo que tenemos y con un plus con más alas que el refresco de la tele.
Poco tiempo pasó para recibir el primero. Pero muy poco tiempo tardamos en despertar y reaccionar como jabatos. Presión alta y lucha titánica de Sergio da como resultado un penalti oportuno y justo. Alexis, como no podía ser de otra manera, anotó con algo de suspense.
El nerviosismo llegó esta vez al contrario. Era el Europa el que metía presión y buscaba el fallo. Era nuestro momento. Creo que todos caimos en la cuenta de la oportunidad que se nos brindaba. Nau, Alexis y Jonay se mostraron como tridente, pero con Sergio de punta de lanza. Detrás esperaban Jhony e Iván de escoba. Vivimos en campo contrario y convivimos con el temor del contragolpe.
Fueron minutos fantásticos y reales. Pero minutos...
Una jugada por banda en la que el señor colegiado no estuvo atento para ver que el esférico salió íntegro del rectángulo, se convirtió en un centro chut lateral que emuló al gol de Goikoechea en el 94 gracias al fuerte viento que ocupó la primera parte. Se nos hizo de noche otra vez.
Sucumbimos otro par de minutos para recibir un tercer gol y tocó remar fuerte ante la adversidad del colegiado que "premió" nuestro esfuerzo y el contrario que aprovechó sus oportunidades.
Pero Sergio vivió empeñado en que no mordiéramos el polvo y volvió a destacar en su faceta espoleadora. Iván centra al hueco permitido por el rival, Sergio demuestra encontrar una aguja en el pajar y levantó por encima del portero, encontrando el oportunismo y la llegada con confianza de Jonay para perforar la red. Fue un gol de confianza. Un brindis a la terquedad del golpeado. Y así se juega y se levantan partidos. Con ese espíritu.
Llegó el descanso y gracias, pues estaba haciendo mella en nuestros cuerpitos el desgaste al que nos sometió Sergio con su ejemplo a seguir.
Sabíamos que la falta de efectivos podía cercenar nuestras expectativas. Pero el ímpetu nos movió y sacudió para olvidar lo hecho y mirar hacia el partido de cara.
Dicho y hecho. Cuando mejor lo estaba pasando el Virgen Del Socorro y más achuchada estaba la portería de Sergi, otra vez el protagonismo de Sergio. La banda de David con Jonay fue atrevida y en combinación con Alexis y Jhony desbordaron con criterio la mayor parte de las veces. Fruto de nuevo de las ganas y de creer, llegó un rechace para Jonay que cedió a Sergio y fusiló con toda su alma. Pero el señor colegiado estaba mirando a otro partido suponemos. En principio parece que pitó fuera de juego, luego que Sergio controló con la mano. Creemos que le pitó tres segundos en zona o pasividad o algo diferente a lo que estábamos jugando.
Lo cierto es que tardó menos y nada en volcarse el contrario en nuestra meta. Llegaron minutos de angustia en los que se desperezaron y nos sometieron en nuestro campo. Un minuto más tarde del no gol de Sergio, el señor colegiado erró, esta vez en campo contrario. Creemos que compensó, pero no seremos nosotros los indicados para quejarnos.
Pero continuó el asedio y un cuarto gol con fortuna al rescatar un rechace mal despejado por Víctor, más el golpe de gracia cuando el Europa estaba volcado arriba, redondearon pero no ilustraron ni por asomo el esfuerzo y derroche del Europa. Pero el fútbol es gol y en ese es el baremo.
Ánimo tenemos. Juego tenemos. Este año estamos más desatascados con el gol. Eso no quita para insistir en que hay que mejorar. Nunca sobra mejorar. A ver si podemos mantener a raya las lesiones que nos están machacando el banquillo y mantener el espíritu que tenemos.


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