Lo que no ha cambiado es el ritmo pausado con el que venimos a las convocatorias. A pesar de que ayer se contaba con 3 suplentes y un posible cuarto, a falta de un cuarto de hora, solo había 6 disponibles. Eso debemos cuidarlo. Damos ventaja mental al contrario aunque no lo crean. Quizá un día demos una sorpresa cuando nos minusvaloren por ello, pero al margen de ello, háganlo por respeto al compañero. Ese sí que es un reproche en la actitud de ayer. ¿Del resto? Vamos a ello.
Atrás la dupla Michael-Dani que cada jornada se complementan mejor, con bandas en Palmero y David que nos deberían ofrecer lo que saben: responsabilidad y alegría para desbordar por banda.
Por último, el primero de la lista que es Sergi (lo bautizo así para no liarnos, siempre desde el respeto), quien a pesar de ser su primer partido en el que se notó la falta de ritmo y confianza, resolvió valiente y con coraje varios uno contra uno.
El Cruz de Tíncer llegó con hasta 6 suplentes. Con un centro del campo limpio y una defensa eficaz y una delantera peligrosa. Los primeros minutos fueron un mareo. Lo que nos perdió fue disponer de jugadores tan ofensivos como los dispuestos en el centro del campo, que no fueron de gran ayuda en aportación defensiva. Cualquier pérdida en campo contrario fue un infarto para el banquillo. Menos mal que Michael y Dani estuvieron poderosos y duros. Las quejas contrarias al árbitro eran recurrentes por parte del Tíncer y fruto de una mala entrada de Nauzet llegó la primera amonestación para el cuadro naranja por increpar al colegiado. Fue una declaración de intenciones que quisimos transmitir a los nuestros para rebajar la intensidad de nuestra lengua.
Nosotros llegamos arriba gracias al molesto Sergio que peleaba solo ante los centrales y casi siempre ganaba la partida. Sin embargo, el primer gol en contra de la temporada llegó. Un control algo chusco pero efectivo, propició la mala interpretación de Dani que no fue capaz de tapar el tiro cruzado del delantero naranja que batió a Sergi por el palo largo.
A pesar del contratiempo, no sucumbimos y le pusimos un punto más de velocidad al equipo. No había tanta diferencia futbolística como para quedarnos en sparring de un buen equipo. Insistimos, porque creimos, en la presión alta y pudimos vivir más en campo contrario, pesar de que se convirtió en una espada de Damocles con la que supimos convivir cada vez que había contragolpe.
Nau advirtió con un soberbio lanzamiento al larguero desde la frontal. Sergio malogró un buen pase interior que no pudo definir con pierna buena y se convirtió en un pase al portero. Poco después llegó un vendabal llamado Michael que perforó la defensa sin miramientos, pero se le hizo de noche junto al portero. A poco para el finalh, Jhony reclama penalti que para el colegiado, digamos que no fue suficiente. Además dispusimos hasta de dos faltas en la frontal que debieron ser mejor ejecutadas pues tenemos calidad para ello.
Todo esto no hace sino corroborar que tuvimos balón, juego y oportunidad de abrir el marcador en la primera parte y para que nos pongamos en situación de que no somos víctimas. Hasta hace bien poco éramos espectadores. Ahora mismo debemos ser conscientes de que estamos tomando protagonismo. Cuando terminemos de creerlo disfrutaremos más y mejor.
Al descanso, Filipo saldría a intentar cerrar el agujero negro del centro del campo y Zeben a suplir a Palmero que sigue demostrando su buenhacer de cada año. En el banquillo esperó Víctor pues hasta dos jugadores se les veía que pronto sucumbirían al calor.
Y la segunda parte comenzó con mejor tono para el Europa. Seguimos viviendo en cancha rival. Seguimos aguantando embestidas rivales que seguían allí. Que no se habían ido. Esparaban su momento. En la defensa jugamos mucho con fuego a la hora de sacar el balón. Y eso nos fue minando y quemando. Poco después del cambio por cansancio de David, llegó un enésimo control y slalom de Michael que el 80% de las veces le sale y nos permite superar lineas fácilmente. Esta vez, perdió el balón y no estuvimos rápidosel resto a prestar ayuda al fallo. Sergi nada pudo hacer y un auténtico jarro de agua fría nos bañó por completo. Un 2-0 que, esta vez, no era reflejo de esa mal llamada justicia en el deporte.
Pero arriba que fuimos. Un poco a la desesperada pero quizá un poco mucho con cabeza. Nau se puso las pilas, Sergio nos recompuso y sacó fuerza en el revés para demostrar que no estábamos muertos; Alexis, dañado en el muslo y Jhony, se liberaron junto a un trabajador Iván para mostrarnos fuertes en ataque y decir que de perdidos al río.
Surtió efecto y el segundo gol naranja hizo el efecto de llamada para tocar a arrebato.
Ese empujón lo lideró la banda de Nau que fue correoso y molesto en los últimos minutos. Pero lo paradójico es que nuestro primer gol de la temporada llegó por la banda contraria. Elaboración para la carrera por banda derecha de Sergio, que llega al límite de la cal para dar un centro medido al segundo palo en el que Nau acogió el esférico, lo acomodó a su pierna buena y fusiló al segundo palo.
Un gran gol que refrendó y enmarcó el buen trabajo colectivo que estábamos haciendo.
Insistimos pues apenas quedaban 10 minutos para provocar el empate. Insistimos tanto que el Tíncer mejoró. Cuando vio la boca del lobo, colocaron dos delanteros centro para intentar poner la puntilla y sacar provecho de algún error.
Y así llegó el caro error. De otra jugada elaborada en la que Alexis pone en parábola hacia la fuga de Sergio, se decreta fuera de juego y sirvió para poner broche final al partido con una indecisión en el centro de la zaga, que vive en el karma de que cualquier error es gol.
Lamentablemente para nuestros intereses es así. Sin embargo, tuvimos unos centrales rápidos, fuertes y com personalidad como para no agachar la cabeza. Ahí, somos todos a una. Las virtudes y los defectos son NUESTROS y no de uno u otro solamente.
Los últimos minutos siguieron la constante de insistir y lo mantuvimos. De hecho, el equipo naranja no quiso más susto y cedió atrás uno de sus delanteros para rematar la faena: intentar dormir el partido. Lo consiguieron.
Primer partido y primera derrota pero con un buen sabor de boca ante el buen trabajo hecho y la virtud europea de reconocer fallos. Los arreglaremos. Saldrán otros y los arreglaremos. Lo que debemos tener claro es que hay equipo.
Un aplauso a todos. Merecido.






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