martes, 2 de febrero de 2016

Enésimo suicidio deportivo

Ponerse a recordar para redactar el esfuerzo por ser el más estúpido del patio resulta una mochila de mucho peso.
Pero allá vamos... Fuerte majadería no reflejar la valentía con el balón, en vez de con la lengua.
Un sábado europeo debe ser liberador de la calima diaria laboral. Por supuesto que debe haber dosis de testosterona y de testiculina que no está reñido con si cargas o no cargas con los 100 gramos de chorizo. Que se lo digan a Yaiza.
La razón la perdemos cuando el objetivo no se cumple... No exactamente. El objetivo creo que lo tenemos claro, pero usamos caminos tortuosos. Ños encanta encontrar piedras en el camino para demostrar que sabemos sortearlas. Quizá no tengamos nada que demostrar a nadie. Quizá ni a nosotros mismos. Sé que un día dejará de importar lo que haga el otro para hacerlo bien uno mismo.
Vamos al lío. Lo que pasó. Llegamos con un sólo suplente. Se está convirtiendo en una tónica peligrosa. Las lesiones y compromisos están desnudando lo conseguido las últimas semanas del pasado año. Lo bueno es que está provocando que los que vienen dan todo de sí o más. Este partido fue un ejemplo. Quedamos en salir lanzados a por el partido desde su propio campo. El Pizzería no debía salir indemne del esfuerzo que teníamos preparado. Sabemos que tenemos que contar con la reacción del contrario, pero el plan parecía contar con el agrado europeo. Lo cierto que también del agrado contrario. Se dedicaron a sacudir la presión con buen hacer y lanzando en largo muchas veces intentando que lo pensáramos mucho antes de insistir con la táctica prevista.
Poco a poco nos amarraron en nuestro campo y decidieron hacer lo que nosotros queríamos para nuestros intereses. Nos apretaron y sacaron petróleo. De una cesión a Fran, salió una pérdida, una nula presión o ayuda a la pérdida y un latigazo que cogió a Diego a contrapié. Cierto que no cuesta nada marcar al Europa. Cierto que uno de cada 30 tiros como ese salen fuera, pero entran. Entran y suenan en el oído como un portazo seco que no deja que entres en el juego.

Parece que nos removió algo y entre todos conseguimos sacudir ese momento lúgubre que pasa por la cabeza y que nos sodomiza si no estamos atentos.

Hubo momentos de respiro en los que Jose y Alexis dispusieron de algo de alegría y de la fatídica mala puntería. Eso sí, no por claridad de ocasión sino por el intento ese que a nosotros sí nos cuelan por la escuadra.
Terminó la primera parte y la sensación fue de que para nada el Pizzería debía ir ganando. No eran y no son superiores a nosotros. Juan levantó armas y se conjuró para sacar el equipo de nuestro área. El resto batalló para cubrir su incombustible trabajo en defensa y no echarlo de menos en esa parcela. Fran, Iván y Sosa, se beneficiaron de la ayuda de Alexis al retrasar su posición y encontramos orden en la segunda parte



La suficiente como para encontrarnos más a gusto y ver el partido más cuesta abajo. Eso sí costó y mucho. No había manera. A nosotros nos marcan sentados y desde su casa, pero nosotros necesitamos desperdiciar ocasión tras ocasión para llenar la saca del estómago de nervios y tensión innecesarias.
Una absurda falta por mano involuntaria, nos dio a cinco del final, una nueva oportunidad a balón parado.
Se encargó Jose y destrozó la cruceta, eso sí, por dentro POR FIN!!!. La algarabía y frenesí fue liberador. Proporcionó estimulina y corajina para intentar rematar la faena.



Sin embargo, el Pizzería ganó la faena desde el centro del campo en ese saque de reanudación. Comenzaron los dimes y diretes estúpidos y absurdos. A algunos de nosotros nos sacó directamente del partido. Nos preocupamos más de tener razón en que algunos de sus jugadores sólo buscan la greña y enturbian los partidos. A toro pasado, para qué quería tener razón?
Sigo pensando que para qué. Se habló de tortas y de tontos discursos en los que no debimos meternos. Fruto de ello....se acabó el partido.

Una espléndida acción hace que ganemos un partido. Una simple bobería reducelo que hayas hecho a cenizas. Y así ocurrió. Centrado más en la discusión estúpida y absurda, se perdió el sitio (echarme la culpa no hace que desaparezca el resultado, pero el chivo soy por mérito propio) y el Pizzería se encontró con el regalo de la victoria .
Se acabó el partido.
Fin.
No hubo más.
Agria cerveza posterior.
Eso no es lo que se busca cada sábado.
Nos suicidamos. Primero un tiro en el pie con oportunidades falladas, luego en la sien para rematar la faena.

A pensar bien y recuperar gente para el próximo sábado que nos hará falta.

RESULTADO
Pizzería 2-1 EUROPA

FICHA TÉCNICA
Diego; Palmero, Juan, Dani, Sergio; Yaiza (30' Víctor), Fran, Iván, Sosa; Jose (1 gol) y Alexis.


1 comentario:

Anónimo dijo...

Dos escollos quedan. Pegaso y Charca. No tiremos por tierra el sprint final que nos queda después. Quedarán colinas pero hay que coronarlas, no solo mirarlas.

El presi