domingo, 11 de marzo de 2012

MIEDO

Lo siento por los que se crean aludidos.
Están aludidos.
Quiero que se sientan aludidos.
Si no no sevirá para nada lo que escribo hoy.

Será una crónica que espero no repetir.

Al final del encuentro, con lo único que me quedo es que solo tenemos que luchar contra nosotros mismos. Los goles encajados son el ejemplo de la "duda" que tenemos en nuestro equipo. Hay que erradicar ya EL MIEDO. Paso a detallar:
  1. Primer Gol Indecisión de Palmero en el lateral. El delantero huele el miedo como si fuera un perro de presa. Solo tiene que morder un poco a Palmero para provocar su indecisión y ceder un pasillo descomunal y vía libre a la carrera frente a un impotente Diego.
  2. Segundo Gol De nuevo internada por banda izquierda. Nula presión para asistir por banda. Luego, mala iniciativa para decidir que el balón, en nuestro área, ES NUESTRO, ya sea de Diego, ya sea de la defesna. Lo cierto es que el delantero acude con valentía (con más de 50 años, por cierto) y remata en plancha completamente libre de marca, con un testarazo, pero que somos nosotros mismos quienes lo damos en bandeja.
  3. Tercer Gol Inaudito, desesperante, frustrante, ... Tras semifallos, tanto defensivos por nuestra parte como del atacante, se queda el delantero completamente libre de marca, DENTRO DEL ÁREA PEQUEÑA. ¿Se puso nervioso?, ¿Para qué?. NADIE de los 4 defensas fue a presionarlo y esperaron en el primer palo a ver qué hacía como espectadores a más de 5 metros, con lo que decidió el camino más recto que era ceder el balón al segundo palo RASO!!!, DENTRO DEL ÁREA PEQUEÑA!!! y esperar el remate del compañero a placer ante la desesperación del alineador (y escritor o inventor de la crónica como algunos me dicen).

Y se acabó el partido. TRES (3), repito TRES remates del Venezuela, 3 goles a 0 del Europa.

Este comentario tiene una lectura sencilla tras descansar el cabreo de ayer y verlo desde una perspectiva y actitud más reflexiva.

TENEMOS TANTO MIEDO A EQUIVOCARNOS QUE NOS EQUIVOCAMOS.

Y esto es en defensa. Lo del ataque de ayer tiene más o menos la misma lectura. MIEDO A FALLAR. Con 0 a 0 en el marcador, con el Venezuela encerrado en su campo sin saber qué hacer, con el Venezuela viéndolas venir porque el Europa se había plantado con orden y concierto, con momentos de atropello al enlazar las jugadas pero también con momentos de lucidez, apareció una oportunidad de oro DENTRO DEL ÁREA PEQUEÑA CON DOS DELANTEROS DEL EUROPA DISPUESTOS A DISPARAR A BOCAJARRO. Resolución: Apareció ese segundo de lucidez suicida, en la que pudo más la ansiedad que la cabeza y Jesús desbarató una oportunidad que le venía mejor a Raúl que estaba de frente al balón, mándando el esférico a Güímar (o sea, al Izaña de Güímar que estaban esperando en la cantina).

Poco después, el primer gol mencionado del Venezuela. Poco después, el segundo y el tercero. Por nuestra parte, repetimos suerte de cara al gol y esta vez falló Jhony al no esperar un remate franco de nuevo en el área pequeña.

En un resumen simplista de la primera parte: regalamos y perdonamos los goles. En definitiva, que vamos a poner a los delanteros de defensas a ver si así no hacemos que Diego recoja tanto balón del fondo de las mallas.

Lo mejor que nos pasó es que terminara la primera parte. Acierto total fue el de comenzar la segunda parte con tres centrales y es que a mí me da igual perder por 1 que por 7 (sé que a Diego no, pero hay que entenderlo). También me da igual perder por 1 que por 10 si jugamos bien (es difícil que se de esa coyuntura, pero si es por elegir, elijo ese guarismo). Pero ayer, especialmente, lo que nos hacía falta en la segunda parte es buscar la meta contraria y no la vamos a encontrar rematando como se hizo en la primera, pero al menos, prefiero morir quemando las naves. O sea, más pólvora arriba y darle más responsabilidad a los que quedan en defensa.

Por otro lado, no es que jugáramos mejor en la segunda y es que solo gracias a Diego no salimos con un set a cero. A cero porque la salida de Raúl (culpa mía, debí dejarlo), dejó a la delantera a la espera de algún golpe de suerte. Tuvimos alguna oportunidad en las botas de Jandro y de Pedro, pero no había manera. La creencia firme en que no sabemos jugar puede más que la fe que debemos tener de que no hay rivales tan buenos como pone en la clasificación.

Señores, estamos en el grupo de la más fea, pero lo cierto es que, después de terminar con este encuentro la primera vuelta, nosotros somos dignos merecedores de estar a mitad de tabla. Al menos deberíamos haber rascado puntos en algún encuentro, pero ya sea por la fatalidad a la hora de marcar (más bien de no marcar), ya sea por la tembladera que nos da en defensa (me incluyo para que no piensen que solo doy palos a los demás), siempre tenemos excusa para seguir pensando que somos malos. Y yo estoy HARTO de que pensemos eso.

Ya no es solo que levantemos la cabeza cuando nos marcan. SEÑORES HAY QUE LEVANTAR EL PECHO, INFLARSE DE VALOR Y EL BALÓN ES NUESTRO. Si se pierde que sea porque son mejores, no porque venimos 9 o los justos frente a equipos menores.

Si fuera que nunca he visto a este equipo luchar, pero sé que existe un equipo con ese VALOR del que hablo. Partidos como el primero frente al Asorte, donde en la primera parte perdíamos por 3 a 0 y remontamos para ganar por 5 a 3; o el partido contra el Aguere ganado por 1 a 0 sin ser un encuentro de lujo, pero sí de trabajo; o los encuentros frente al Veteranos Tacoronte; o frente al mismo Venezuela que solo nos empató a dos al final del encuentro; o los que hemos perdido frente al Sobradillo (no el último), dando la cara, ...

Yo no voy a dar por perdida la temporada porque estemos en la serie A y me contente con que vamos a quedar en la mejor posición desde que legué en el 2003. Yo no voy a dejar que el Europa se muera. Yo no voy a dejar tirado a un equipo que lleva más de 30 años en los torneos. Más allá de que la gente falte (para eso llevamos 22 fichajes si no me fallan las cuentas), que siempre hay causas para ello, los que quedan cada sábado debemos salir a JUGAR al campo, no solo a pasar la hora de suplicio por saber que vamos a perder. Repito, como dije ya una vez, que sabemos jugar, pero no solo con eso se gana un encuentro. Hay que luchar y competir. Si hacemos una jugada bien, pues muy bien, pero el partido dura 60 minutos y casi todos nuestros rivales lo saben. ¿Nosotros no?. Me niego a creerlo y no lo creo, si lo creyera, no estaría haciendo esta crónica y le diría a Pablo que volviera, que me salgo del barco.

¿Venimos a divertirnos cada sábado? CLARO, pero eso no está reñido con luchar todos y todo el partido. Y alguno saldrá que comentará que da todo lo que puede, que no se la pasan, que está cansado de correr, ... Esto no es tenis. Esto es fútbol y lo componen 11. Esto es un equipo. Si alguien falla, otro compañero lo arropa. Así que si van a comentar que son buenos, NO COMENTEN NADA, QUE YA MESSI LO HACE POR USTEDES Y AÚN ASÍ, LA CAMPEONA DEL MUNDO ES ESPAÑA Y NO ARGENTINA.

FICHA TÉCNICA

Diego; Iván (50´Víctor), Sosa, Jandro, Palmero (30´Edu); Tomás, Jorge, Álex (40´Filipo), Jhony; Raúl (30´Pedro), Jesús.

8 comentarios:

Europa Aficionados dijo...

Por favor, envíen un mesaje, aunque sea sin asunto o sin comentario alguno al mail del europa.aficionados@gmail.com. Necesito tener contacto con todos ustedes, o al menos con la mayoría, para "ofrecerles" las deudas que tienen algunos con el equipo. Para eso y para comunicar lo que sea en el futuro.

Paco dijo...

Chapó presi... nos falta sangre, a mí el primero.

Anónimo dijo...

Mister si todavía tengo un hueco en el equipo me gustaría arrimar el hombro. (Jose)

Europa Aficionados dijo...

Hueco se busca, lo que no hay es camisa. Ya se buscará. Ahora sí que tendremos problemas de exceso de equipaje en el banquillo.

Palmero dijo...

De exceso de defensas querrras decir.
Rebienvenido Jose

JM7 dijo...

Chossss... me gustó esta crónica...
Es verdad q vamos a divertirnos, pero también a competir. Todos tenemos nuestras fortalezas y debilidades, pero no autocriticarnos creo que nos hace flaco favor. Si nos tenemos que decir "colega, ahí la cagaste", nos lo decimos y no deberiamos ni tomarnoslo a malas, x lo menos no más allá de los límites del campo. Es como el niño pequeño que hace algo que no debe hacer y en lugar de reprender su acción se le dice "no pasa nada mi niño, no te preocupes". La próxima vez lo volverá a hacer igual, xq "como no pasa nada"...
Me quedo con la frase: "Tenemos tanto miedo a equivocarnos, que nos equivocamos".
Voto a favor de quitarnos de encima el miedo a cagarla y confiemos más en nosotros mismos y en el que tenemos al lado.

Anónimo dijo...

No esctibáis todos a la vez, que se colapsa el blog

Anónimo dijo...

Es que como no se puede escribir lo bueno que somos, que no nos la pasan, que estamos cansados de correr o que lo damos todo, pues no hay nada que decir. Anónimo 2.